sábado, 9 de agosto de 2014

C. 13: "La suerte es de todos"

Capítulo 13

"La suerte es de todos"
Trébol de cuatro hojas,
plantado

La suerte... ¿se busca? ¿se encuentra?  ¿aparece debajo de las piedras? O ¿en realidad la suerte no existe? En la vida diaria nos encontramos con muchos episodios en los que nos preguntamos todo esto. Pero además de suerte también ocurre lo contrario; la mala suerte. Mucha gente se encomienda a su habitual pesimismo llorando por las esquinas diciendo que ¡qué mala suerte tengo! ¡Esto solo me pasa a mi! ¡Me quiero morir! Toda la gente que piensa que se rodea de mala suerte es porque la atrae constantemente con esos pensamientos, como ya hablé en el capítulo del optimismo. Pero hoy toca hablar de la suerte, porque la suerte como el éxito, hay que buscarlos. 

Hay personas que llaman suerte a encontrarse un billete de cincuenta euros en la calle. Otras que llaman fortuna a encontrar un puesto de trabajo. Otra gente a sacar un cinco pelado en un examen, incluso suerte a ganar un partido en el último segundo. Hay muchos tipos de suerte, pero... ¿todo eso ocurre por algo? ¿El éxito se basa en la suerte? La respuesta es no. 

Puede ser que muchas cosas ocurran por si solas, pero la verdad es que muchas otras están en nuestras manos. Porque los resultados no vienen con la suerte, vienen con el esfuerzo y la suerte. Esa pareja "esfuerzo-suerte" es letal para conseguir todo. ¿Cómo se consiguen los buenos resultados en los distintos apartados? 

- En el trabajo: Muchos de nosotros estamos todo el día obsesionados con las notas, con aprobar todo y mucha gente se pregunta por qué no lo consigue si se pasa horas y horas estudiando. Porque pone esfuerzo pero no cree. No es mala suerte, necesita creer en ese aprobado que necesita. Seguro que esa persona antes de empezar el examen empieza a verlo todo nublado, a quedarse en blanco. Muy pocos que van a un examen decididos de que van a aprobar, lo suspenden (a no ser que no hayan estudiado claro) Si se pone esfuerzo y se cree, obtienes lo que quieres. 

"Un chico en 1º de Bachillerato se encontró con la profesora de Matemáticas más difícil que había tenido. Todo el mundo la temía, decían que era casi imposible aprobar y que sus exámenes eran muy difíciles. En el primer examen sacó un tres y empezó a darse cuenta de la dificultad. Cualquier otro empezaría a tirar la toalla y a pensar que no es posible, que habría que centrarse en otra cosa. Un día se dio cuenta de que no había tiempo para lamentarse, había que levantarse y pensar en el siguiente examen. A partir de ese día empezó a estudiar, y cada ejercicio que le salía bien empezaba a sonreír, empezaba a creer (que era lo que le faltaba). En Junio ese chico sacó un nueve" 

- En el día a día: ¿Tienes algún reto? Si no lo tienes pongámonos uno; uno muy sencillo. Piensa en algo que quieres que te salga bien o que quieres lograr, si nunca te pones retos empieza por algo fácil. Posiblemente a los dos días no lo consigas, incluso pueden pasar quince o veinte... en cuanto pasa tiempo y la gente ve que no lo logra deja de creer y por eso no consigue nada. Las cosas tardan tiempo en hacerse. Te pondré un ejemplo. Vamos a luchar, repito, luchar por ver a una persona que quieres ver y no has podido. Empezarás a decirla que si puede quedar y te dirá que no. No pongas un tweet diciendo... ¡Que mierda de vida! Prueba a seguir hablando con el / ella esa semana y pregúntaselo a los siete días. ¡Cree en ello! 

- En el deporte: Juego al tenis, uno de los deportes en los que la cabeza es más importante. Juego con bastante gente y me encuentro siempre con personas que pierden la cabeza y a la tercera bola se cansan. Me gusta jugar contra ellos porque sé que mentalmente los gano. ¡No la tires fuera a la tercera, continúa el punto! Si fallas dos penaltis, prueba con el tercero. Si pierdes dos partidos, en el siguiente estarás mas cerca. 

La suerte es un factor decisivo en nuestra vida, pero para obtenerla hay que creer en que llegará. Puede que no te creas la historia del alumno en Matemáticas, pero puedes pedirme las notas porque el chico del que hablaba era yo. Puedes seguir pensando que solo ganarás en el último minuto si tienes suerte, y no darte cuenta de que te encontraste cincuenta euros en la calle porque elegiste andar por ese camino. Puedes tener mucha suerte, pero el esfuerzo es imprescindible. Porque hasta en el diccionario, la palabra esfuerzo va antes que éxito. Y la suerte... puedes conseguirla, está al alcance de todos... los que creen en ella. 

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