domingo, 10 de agosto de 2014

C. 14: "Lo poco que duele caerse"

Capítulo 14

"Lo poco que duele caerse"

Mira hacia abajo, no tiene vértigo
Cuanto mayor sea la caída, mejor será la recuperación. Vivimos rodeados de bajones. Algunos son puntuales y otros son permanentes. Desde el bajón típico de por la noche que no sabes la razón hasta algunos que te hacen tener dos días en los que no te entran ganas ni de salir de la cama. Hay días buenos, malos y peores, pero de todo se acaba saliendo. 

El bajón es algo que aparece en cualquier momento. Tu puedes estar tan feliz sentado en tu sofá y te suena el móvil y un amigo tuyo te manda a la mierda. Nadie te puede dar consejos para predecir bajones porque no existen. Nadie los predice. Pero... ¿Qué hacer durante esos momentos? Cuando se te vienen a la mente todos los pensamientos, tales como irse a dormir y no pensar más, tirar el móvil al suelo, borrarte el Whatsapp... todos esos que nunca vas a llevar a cabo, y que al día siguiente te preguntarás que como pude decir tantas salvajadas seguidas. Hay más soluciones.

- Una que he comentado muchas veces. Piensa en todo lo que tienes, en todo lo que has hecho, porque si lo descuidas igual mañana ya no lo tienes. Si te pasa algo, si te quitan algo, no dejes de lado lo que ya tienes porque igual al día siguiente también lo echas en falta. Porque como te he dicho más veces... no te das cuenta de que has estado bien hasta que estás de bajón (Only know you've been high when you're feeling low; Passenger sabe mucho de eso

- Primer paso: Respira. Cuando empiece esa sensación que te he explicado, párate un segundo. Respira, no pienses en nada. Repite eso durante treinta segundos. Segundo paso: piensa. ¿Qué ha pasado? ¿Cuál es el problema? Empieza a encontrar en realidad lo que ha pasado. No ves lo mismo a los dos segundos de que llegue la mala noticia, que a los cuarenta o cincuenta. Tercer paso: actúa. Cuando ya sepas cuál ha sido la causa, haz lo que tengas que hacer. A veces es mejor no hacer nada para que la cosa no vaya a peor. No te apures, si es esa la solución llévalo a cabo. 

- NOTA AL LECTOR: El bajón no simboliza algo malo. Cuando alguien tiene un bajón es porque antes estaba en algo alto. Una persona no cae de un andamio si no se ha subido a él. Así que piensa en que todo eso que has subido y que hoy has bajado lo volverás a subir, porque ya lo has conseguido una vez. 

- También es verdad que el bajón no es siempre una caída, a veces también es una parada en el camino. Por ejemplo, cuando subes en ascensor y se para, no cae para luego volver a subir, solamente para y al arreglarlo continúa subiendo. Con muchas cosas pasa lo mismo. 

- No te cortes en pedir ayuda. Hay personas que prefieren pasarlo solo, pero ten en cuenta que siempre habrá una mano que te ayude a superar ese bajón y darte consejos (sino yo te intento ayudar). Pero piensa que en ese caso tu también tendrás que hacer lo mismo cuando le pase a él. Pero no te escondas, no tengas miedo a decir que estás mal. ¿Te crees que las demás personas nunca lo están? Otra cosa es que no se atrevan a decirlo.

La vida es una montaña rusa. Unas veces estás arriba, otras abajo y otras empiezas a marearte. Pero las montañas rusas siempre terminan en el sitio donde empiezan. Si tienen una bajada luego vuelve a subir así que no te angusties. Si coges un bus para bajar, luego coges otro para subir tarde o temprano. Si se pone a llover tarde o temprano acaba escampando. Hay cosas que se fastidian, cosas que se joden, pero muchas otras siguen y seguirán y tienes que darte cuenta de que están. ¿El bajón? Pasará. ¿No decís que la felicidad se pasa rápido? ¿Pues por qué los bajones no?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta si estás de acuerdo con el artículo