domingo, 24 de julio de 2016

CAPÍTULO 35: 'FICHASCOPE'

Capítulo 35



'FICHASCOPE'

“En el pasado eras lo que tenías, ahora eres lo que compartes” (Godfried Bogaard)


Un chico tira fichas
¡Queridos internautas resentidos! Siempre he defendido la privacidad y, por ello, voy a seguir haciéndolo. No rehuyo de mis principios tan fácilmente. Después de hablar del Whatsapp, Tuenti, Instagram, Snapchat, etc., empecé a lamentarme en vista de que este año no iba a encontrar red social que criticar. Por suerte, Piqué pensó en mí y me dio motivos para la esperanza con Periscope: la red más aburrida del mundo.

Enseguida entenderán por qué lo digo. En apenas nueve meses se ha hecho viral gracias a al futbolista Piqué, para que luego nos metamos con él, aunque he de reconocer que su fama –la de la red– no ha durado mucho tiempo. Empecemos por su funcionamiento:

Se trata de un espacio donde se hacen vídeos en directo para que otras personas los puedan ver y tengan la opción de comentar en ellos. Esa es la teoría. Y, como cada teoría, a la hora de llevarla a la práctica, cada uno hace uso propio. Como sé que no quieren chapas, voy al turrón y, para ello, voy a contarles mi experiencia con la red social.

El motivo por el que me la descargué fue casualidad. Que mis amigos me dijeran que ahí se veían buenas tetas tuvo poco que ver en ello. Al fin y al cabo, de eso me pude dar cuenta en menos que se persigue a un cura loco. En mi afán de investigador pinché en un icono que te selecciona vídeos aleatorios. Y una de dos, o tengo muy mala suerte –o buena–, o es que todos los vídeos tienen la misma temática. Y ésta se divide en dos: aburrimiento y amor libre. Dos temas muy complementados.

La gran mayoría realiza los directos pidiendo que le hagan preguntas para así, sacarle de su aburrimiento. Muchos otros eligen un tema y piden a los videntes que opinen sobre él. Ambas dos no tardan mucho en perecer y desembocan en el aburrimiento, y esta es la causa de mi afirmación del principio.

Es tanta la pereza que da hacer un vídeo tú solo que hay que hacer que los demás te vean y se aburran contigo. Esto es como cuando duermes con amigos, “si yo me despierto, a despertar a todos”. Tan solo es necesario buscar el método adecuado para lograr tal hazaña.

No parece misión compleja al ver los títulos que más he visto en los vídeos. Algunos eran estos (cada cual más sugerente):

-          Alguien que me desaburra
-          30 viewers y hacemos lo que pidáis
-          A los 200 (viewers) mi amiga enseña las tetas
-          A los 1000 (viewers) vamos a la Casa Blanca y montamos una orgía

No sé ustedes, pero yo en cualquiera de ellos entraría. En el primero, por si algún memo le está desaburriendo; en el segundo, por ver hasta qué punto está dispuesto a llegar; en el tercero, su propio título lo indica; y en el cuarto, por ver cómo es la Casa Blanca por dentro (no por otra cosa). Ninguno de los títulos es cierto, pero el caso es que la gente nos vea. La satisfacción que da que 100,200 ó 1000 personas gasten su tiempo (que cada vez es más barato) en vernos, no es comparable con nada. Lo gracioso empieza ya cuando alguno saca sus dedos a pasear. 

La mejor forma de captar la atención es “enseñar algo” o, mejor dicho, amenazar con enseñar algo. Eso sí. Una chica puede ir poniendo que cuando haya 100 viéndola, enseñará los pechos, pero nosotros siempre somos los que provocamos y los salidos. Así se escribe el cuento, siempre generalizando, pero cada vez me lo creo menos.

La app da la opción de hacer cualquier comentario. Casi todos se resumen en “enseña algo” y la respuesta siempre es “NO” (a partir de medianoche, puede cambiar).

Hablando en serio, Periscope se ha convertido en una ciudad donde la gente a veces le da por salir desnuda a la calle, dispuesta a que los demás se asomen a la ventana para verla, y pensando que, aunque lo hagan, no quedará grabado. Sé que es solo en algunos casos, pero me abochorna. Y, sobre todo, me deprime el fenómeno que engloba todo esto. Presten atención.

Lo he denominado: “hipócrita.net”. El “hipócrita.net” es todo aquel que critica y califica de “desesperado” a quien descarga aplicaciones cuyo principal fin es ligar (para entendernos, tipo Tinder), mientras que luego él mete el triple de fichas en aquellas que, a primera vista, tienen otros fines (como Periscope). En resumen, alguien que flirtea con todo lo que se mueve, pero que le avergüenza reconocerlo. Y sí, hay muchos.

Aunque como en todo, siempre hay una minoría que mantiene limpia esta ciudad y que hace buen uso de ella. Todas las redes son beneficiosas hasta que tú las haces perjudiciales. Y con ellas todo se sabe. Todos te conocen.

Y al igual que está mal vigilar redes sociales o coger el móvil de tu pareja, al igual que uno es tan responsable para no contar su vida más privada por ask, también habrá que serlo para no dejar tu cuerpo a manos de alguien que quizá pueda aprovecharlo. Periscope puede ser una red entretenida, pero hay que evitar que se vuelva aburrida y que te lleve a hacer cosas que te hagan arrepentirte de adoptar esa forma de diversión.

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