lunes, 20 de julio de 2015

C.25: "Un defecto muy reconocible"

Capítulo 25

"Un defecto muy reconocible"

Un gato que se ve león
Permítanme que hoy me dé un capricho. Hoy voy a hablar de mi tema preferido; esa lucha entre la humildad y la soberbia en la que yo estoy bastante a favor de uno de los dos bandos. Así que, soberbios… tápense los ojos:

“No hay persona más falsa que aquel que dice que presume de ser humilde”: Una persona que presume de algo en ningún momento puede ser humilde. Muy pocas personas lo son.

Pero la soberbia para mí es el mayor de los defectos que puede tener una persona, mucho peor, en mi opinión, que la timidez. Pero… ¿qué características tiene una persona soberbia?

- Estar continuamente hablando de sus hazañas: Hay personas que están siempre hablando de todo lo que hacen bien. De sus logros, de sus éxitos, de los campeonatos que han ganado, de las chicas a las que se ha ligado… “Me he comprado este móvil; este es el mejor” “Me compré un ordenador”, es que ya como tengo de todo…” ·Me he ligado a esta chica… buah es impresionante”

- Deseo físico: Las personas soberbias se halagan. Este es el peor de los casos. Me parece de cine que una persona se vea bien y se guste. Lo prefiero antes que los que están criticándose continuamente porque se ven feos… Esto ya lo comentamos () Pero para todo hay un límite, y en este caso se sobrepasa. Suerte aquel que posee una tableta estupenda (y suerte también del que se cree que la tiene), pero una cosa es tenerla y otro caso es publicarla. Mi opinión: con lo bien que queda tener una tableta y que se note cuando sea necesario. Pero no, ahora ves que cada uno se hace veinte fotos en veinte espejos apretando tanto que algún día le sale Obama de la Casa Blanca. No me voy a meter, que me tomen por envidioso, pero no deja de llamarse soberbia. Yo lo mismo pasa con otros de los muchos músculos que hay en el cuerpo.

- Todo como quieran ellos: La soberbia no solo consiste en sentirse superior a los demás. También en tener una capacidad de mandato constante. Si se les ocurre una idea, tiene que hacerse tal cual, no se puede tener otra. Su pensamiento es el adecuado y no se pude llevar la contraria, porque en ese caso estás por debajo.

- Poderío: Las personas soberbias tienen una gran ventaja y es que son seguras de sí misma. Es lo bueno de creerse mejores a los demás, que saben que se enfrenten a quien se enfrenten van a salir ganando. Todo eso está muy bien mientras no se acabe dando la ostia. Se nota en los andares, en la sonrisa de “que vengan todos a mi”… También el poderío mental: las críticas no los afectan, o al menos no lo exteriorizan; ellos saben que son los mejores y digan lo que les digan no cambiarán.


Alguna vez nos hemos encontrado a personas de este tipo, pero yo tengo una clara opinión al respecto: una persona puede tener la suerte de ser maravillosa, pero creo que lo desperdicia si presume de ello todo el rato. En eso consiste la soberbia; no en ser maravilloso, si no en pensar que lo eres y en hacerlo ver a los demás.

¿Con cuánta gente así os habéis encontrado? ¿Preferís a gente así o a gente tímida?

Y todo esto ha provocado que la humildad deje paso al victimismo. Ahora si una persona no se va llamando guapa ya es victimista. Ahora si una persona dice que no se considera un genio ya es victimista. Si alguien piensa que no tiene un cuerpazo; es victimista.
Porque ahora lo normal parece que es halagarse continuamente, promocionar el cuerpazo por internet, decir a todo el mundo que se ha liado con cinco en la fiesta del otro día. Eso es lo normal, pero para mí, es soberbia. Pero esto es solo un artículo, y como dijo el amigo Quevedo… “Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla”

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