martes, 28 de julio de 2015

C.28: "¿Quién dijo que fuera algo aburrido? (2)

Capítulo 28


"¿Quién dijo que fuera algo aburrido?" (Parte 2)

Centrémonos ahora en lo que viene siendo la materia que aprendemos o hacemos como que aprendemos, a ver si conseguimos que algo de lo que hemos estudiado sirve para algo. ¿Alguien me puede decir para qué sirve saber que una frase tiene un sintagma preposicional, complemento agente? ¿O para qué sirve dibujar una función? Bueno, sí. Para lo único que nos interesa: sacar buena nota. Acabamos la E.S.O sin saber que untar es sin "h", o que "detrás mío" está mal dicho, pero sí sabemos hacer una integral. Aunque visto lo visto, ¡qué más da saberlo! Si ahora para ir a la universidad tan solo hará falta hacer circulitos en los test que nos van a poner, en fin. 

Y llegas a 2º de Bachillerato. Ese curso donde todo el mundo te dice que no vas a tener vida y que no vas a hacer otra cosa que estudiar. Llegas el primer día y te repiten 502 veces la palabra "selectividad". Todos acojonaos (no te vuelves a acordar de ella hasta mayo, pero el miedo te lo meten :P) Eso sí, te das cuenta de que todo lo estudiado en los años anteriores no sirve para nada. 

Aunque si hablamos de nosotros también... tela. Yo creo que es aún menos entendible que lo de los profesores. 

Hay dos tipos de alumnos según lo guays que se crean. 

 - Los que dicen que han estudiado ocho horas para quedar bien y acojonar a los que hemos estudiado menos y que veamos que merecen mucha nota. (Ya, pero esas ocho horas las has echado el día antes y haciendo descansos cada quince minutos para ver si alguien más te ha dado "mg" en el instagram a la foto que has subido de los escalopes que habías comido una hora antes). Claro, luego sacan un 6 pelao y preguntan que "por qué". 

- Pero luego están los estudiantes que me tienen fascinado: (entre paréntesis lo que piensa en realidad

    - "Joder, Blas, con lo que estudias, para este global te habrás pasado un día entero sin parar". 
    + "¡Qué va! Si no me he estudiado nada (Estoy hasta los huevos de repasar)

Dos horas más tarde...

   - ¿Qué tal salió Blas? Espero aprobar...
   + Puff... No muy bien, espero llegar al notable (si saco menos de un nuevo mato al profesor)

Tres semanas (con suerte) más tarde...

  - ¡Buah un 5 pelao! ¿Tú al final qué tal, Blas? 
  + Un 9,8... si es que soy gilipollas, ¡cómo pude fallar eso! (soy la ostia, a ver quien saca eso)

A esta gente... patada en en los cataplines / ovarios. Que me expliquen por qué hacen eso. Se  hacen los tontos... ¿con el fin de...?

Y ya luego los podemos dividir según el nivel de "parguelismo"

 - Los de "esto está tirao, mañana lo bordo" (¡Toma cinco pelao!)
 - Los de "qué difícil, imposible de aprobar" (Sacan un 9, un 10... Anda por ahí)

Y luego ya hay casos individuales: 

Nunca nos olvidaremos de ese primer amigo que se puso al lado de nosotros el primer día de clase, o del cabrón que no lo hizo por sentarse con otro. O del que teníamos que esperar diez minutos a la salida porque se quedaba haciendo la pelota al profesor. Del típico empollón que siempre está preguntando a los profes (porque les encanta) o el tocahuevos: Todos quieren ir al patio pero como yo no... NOS QUEDAMOS. Todos quieren cambiar el examen pero como yo no... SE QUEDA ASÍ (caso personal, al menos logré salir vivo), o los típicos rebeldes en los que en el boletín aparecen las horas asistidas en vez de las ausentadas por comodidad. 

Pero al final a uno le da pena irse de un sitio donde ha dejado tanto. Entras pensando que va a ser un infierno pero que es bueno para tí, y te vas queriendo quedarte más. Pero como dijo la niñera mágica... "Cuando me necesitáis, pero no me queréis debo quedarme, pero cuando me queréis pero ya no me necésitais... debo irme" Y el instituto hizo lo mismo. 

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