Capítulo 39
'La moda de hacer lo que nos da la gana'
"Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado" (Oscar Wilde)
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| La riñonera |
Toca
seguir con las modas. Tan frondoso es el tema que da para dos artículos. He
intentado recopilar las que me parecen más interesantes a día de hoy. En el
anterior capítulo fue turno de los chicos. Pero ustedes, mujeres, también
tienen lo suyo.
En
la noche de ayer, tras leer las noticias, escuché atentamente una información
que, como muchas otras, me dejó anonadado:
Muchas
jóvenes tienen como objetivo tener la misma pose que las grandes modelos, y
todos los veranos es el momento de lucirlo. Y hay que buscar fórmulas para
conseguirlo. Quedarse casi sin rodillas, piernas finas. La nueva moda de este
periodo estival se denomina “Ab crack”, y tiene como fin crearse una línea
vertical en el abdomen que hace ver al público esa extrema delgadez. Para
conseguirlo, es necesario un intenso ejercicio físico y mucha fuerza de
voluntad. Aunque esta moda, desgraciadamente, no es ni mucho menos saludable.
Y
es que afán por estar delgado no trae más que problemas. A la vista está que
estar gordo no es bueno, pero el problema viene cuando engordamos dos kilos y
empezamos con la paranoia de “¡ay que gorda estoy!” Empiezan las dietas (que
por suerte alguna se cansa de hacer a los dos días). Esas dietas milagrosas que
el único ‘milagro’ que producen es el de que no acabemos peor que cuando la
iniciamos. Basadas en comer menos (o nada) y que tan solo te hacen estar peor.
Tampoco
está de más hoy hablar de los zapatos. ¡Qué maravilla ver esos zapatos con
luces de colores brillando en la oscuridad de la noche! Ya, ya lo sé. Me dirán…
si no te gusta, no los mires. Pero… ¡como para no fijarse! La verdad es que es
una buena idea para estas fiestas. Así, por si alguna se coge un pedo del
copón, sus amigas la encontrarían fácilmente. Pero
vayamos a las modas, pero ya sin discriminar sexo:
Qué
me dicen de la cuerda de las gafas. Otra cosa que ha cambiado. Antes si alguien
lo llevaba, se le tachaba de empollón y de listillo. Sin embargo, si ahora
quiere ser ‘trendy’, no le queda más remedio que llevar unos coloridos cordones
colgando de sus gafas. Y si no tiene gafas, se las compras. Ya llevar los
cordones solos, no sé si estará muy bien visto. ¿Utilidad o posutreo?
Las
riñoneras. Otra maravilla. Nos remontamos a los años 90. Quién nos iba a decir
que dos décadas después nos encontraríamos de nuevo con ello. Pero como todo en
la vida, vuelve. Miedo ya tengo de que puedan regresas pronto también los
leggins y las hombreras. Yo voy avisando. Hoy un hombre con riñonera es más
macho que Mario Casas en su moto. Se puede ver de varias maneras. Se puede
encontrar como algo útil donde uno guarda sus accesorios más preciados, o como
un especie de 'apéndice con cremallera' que nos ha crecido. Aunque, pensándolo bien, si alguna vez hemos estudiado anatomía,
¿acertamos al denominarla así? ¿O en algún caso deberíamos llamarla
‘pulmonera’? El riñón está más abajo, ¿no?
Como
digo, cada uno usa lo que quiere y su antojo.
Pero no den la ficticia impresión de que es imprescindible en su vida, porque
hasta entonces ‘sobrevivían’ sin ella.
Por
acabar ya con el físico, cómo no nombrar el fenómeno de mayor expectación del
momento. El origen coincide con el de sacar la lengua en las fotos, símbolo
inequívoco de erotismo. Sí, fue Miley Cyrus, y hablo del ‘twerking’. Se define
así:
“Mover
la cadera de forma provocativa de acuerdo con la música urbana, hip hop y
otros”
Ahora
va la mía:
“Forma
más intensa y descocada de poner cachondo a personal, generalmente por las
redes sociales”
Por
supuesto, ¡qué hombre va a criticar esta moda!. Yo tampoco, pero les dejo un
aviso. Esto dijo Caitlin Heller (cantante): “Intenté hacer un vídeo para mi
novio bailando el sexy twerk, pero las cosas se pusieron muy calientes”. Pero
bueno, allá cada uno/a.
Dejando
el físico a un lado, hablemos de otras modas graciosas. La típica de subir una
foto con una copa (de alcohol, claro, sino no vale) o la de subirla a las
cuatro de la mañana enseñando la hora que es, para ver lo guays que somos.
Aunque es difícil superar las de este año, como la de ser fan incondicional del
Leicester, o ser islandés en la Eurocopa. No se preocupen, en septiembre nadie
conocerá a Drinkwater, ni ninguno
sabrá donde está Islandia.
Y
para rematar, un último apunte. Sé que están un poco cabreados, no debería ser
tan duro con las modas. Pero quiero que se rían un poco. Ojo al dato. La moda
del año consiste en… ¡BLANQUEARSE EL ANO! (Inténtenlo en sus casas). Yo al principio pensé que era una
coña. Que alguno se lo había pintado de tipp-ex y le había gustado. Pues no. Va
en serio. HAY TRATAMIENTO. Ya no basta con tener piernas bonitas y sin pelos,
ni con tener un buen cutis. Ahora es necesario tener el ano bonito.
Pero
no se engañen. Lo importante es sentirse bien con uno mismo. Si te gustan las
riñoneras, que nadie te quite de comprarte una. Si te gustan las cuerdas de las
gafas, póntelas. Si quieres blanquearte el ano hazlo, pero eso sí, no te
olvides darte crema, no sea que se te vaya a quemar.

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